(Febrero 2019)
Se quedó con la utopía en la boca
esperando salieran raíces que estrujasen
Sus piernas para seguir caminando
Ramas para seguir escribiendo
Hojas para seguir respirando.
Solo quedó la tierra entre sus dientes
Con la arenisca lengua que imposibilitaba palabras
Dominando de a poco el raciocinio
Haciéndolo congruente e imposibilitando el soñar
Las tormentas de arena
cada vez más frecuentes turbaban la vista
No dejaban ver el asombro
Siquiera letras en páginas pasadas
O rostros familiares que le devolvieran algo
La rutina dominada día tras día
Las falacias se tornaron reales.
Hasta que un día se cansó
Lo escupió todo
Hizo de la arena, tierra fértil
Y se planto a sí misma
Esta vez sin utopías
Y ahí va procurando sentirse
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